Historia de los camineros en Gipuzkoa

En pleno puerto de Mandubia, entre Beasain y las montañas de Murumendi y Aizkorri, se encuentra Kamiñone Landetxea, una casa rural rodeada de viejos caminos que durante décadas cuidaron los camineros de la zona. Hoy, quienes se alojan en esta casa rural pueden disfrutar del paisaje verde del Goierri y, al mismo tiempo, descubrir la historia de aquellos trabajadores que mantenían abiertas y seguras las carreteras de Gipuzkoa.

Los camineros en Gipuzkoa y el Goierri

A finales del siglo XIX y principios del XX, los peones camineros eran los responsables de vigilar y conservar los caminos y carreteras que unían pueblos y puertos de montaña en toda España, también en Gipuzkoa. En el Goierri, estos trabajadores recorrían a diario tramos como los que suben al puerto de Mandubia, enlazando barrios como Astigarreta y Garin con Beasain y los valles vecinos, para que el tránsito de personas, animales y mercancías no se detuviera.

Dependían de la Diputación de Gipuzkoa y del Estado, y su tarea iba mucho más allá de “arreglar baches”: vigilaban derrumbes, limpiaban cunetas, reparaban muros y atendían a los viajeros que atravesaban estos puertos de montaña, auténticas puertas de entrada y salida del Goierri hacia el resto del territorio. Con el tiempo, muchos de aquellos viejos caminos que cuidaban los camineros se han convertido en rutas de senderismo y recorridos rurales, como el itinerario Mandubia–Larrarte–Garin–Astigarreta, que hoy disfrutan caminantes y cicloturistas alrededor de Kamiñone Landetxea, casa rural en Mandubia, en el corazón del Goierri y a pocos minutos de Beasain.

Historia de los camineros en Gipuzkoa y Goierri

El uniforme reglamentario

Fundamento: reglamento estatal aplicado en Gipuzkoa

Los camineros de Gipuzkoa que trabajaban en zonas como Mandubia y el Goierri debían vestir exactamente igual que el resto de peones camineros del Estado, con un uniforme reglamentado muy detallado, al que en el País Vasco (Gipuzkoa y Álava) se añadió el uso de txapela o boina roja como prenda distintiva local.​

El Reglamento de 1914 actualiza el uniforme de los camineros e impone un modelo idéntico para toda España, sin distinción por provincias o territorios históricos.

Los peones camineros de Gipuzkoa y Álava

Descripción detallada del uniforme reglamentario

En torno a 1914, el uniforme completo de un caminero (también en Gipuzkoa) se componía de:​

  • Pantalón de lienzo color caqui, con polainas de la misma tela, ajustadas a la pierna para proteger de barro, piedras y agua.
  • Guerrera amplia (chaqueta de trabajo) del mismo tejido, con cuello vuelto; el cuello y las carteras de las bocamangas iban en color rojo (carmesí), lo que daba un contraste muy visible.
  • Botones metálicos, con la leyenda “Peón caminero” o equivalente, y chapa de guarda jurado cosida sobre el lado izquierdo del pecho, que identificaba su condición de agente auxiliar de la autoridad en la carretera.
Descripción detallada del uniforme reglamentario Gipuzkoa

Los peones camineros de Gipuzkoa, como personal de la Diputación encargado de la conservación de carreteras del Estado y de la red provincial, quedaban sometidos a este mismo reglamento, por lo que su vestimenta oficial debía ser la misma que la de cualquier caminero de otra provincia.

Referencias:

 

Fundamento: reglamento estatal aplicado en Gipuzkoa

Prendas de cabeza y abrigo:​

  • Gorra de visera con escarapela nacional (roja‑amarilla‑roja) y emblema metálico en el frente, muy visible en fotografías de principios del siglo XX.
  • Para invierno, abrigo de paño pardo con capucha, pensado para lluvia, viento y frío intenso en carreteras abiertas y puertos de montaña.
  • Para verano, sombrero blanco de fieltro o lienzo, con escarapela nacional y emblema metálico, que sustituía a la gorra para proteger mejor del sol.

 

Equipamiento complementario:

  • Cinturón de cuero resistente, donde se colgaba el cuchillo de monte (herramienta multiuso) y un portapliegos o cartera para la documentación de servicio.
  • Mandil corto de cuero, dividido en dos partes, que se ataba con correas por debajo de la rodilla para proteger el pantalón y las polainas durante los trabajos más duros (pico, pala, rotura de piedra, bacheo).

 

Obligaciones sobre el uniforme:​

  • El reglamento precisaba que el caminero debía costearse de su bolsillo la ropa (pantalón, guerrera, abrigo, etc.), mientras que la Administración suministraba gratuitamente botones, chapa, escarapela y correajes, que debían devolverse al cesar en el servicio.
  • Para el trabajo diario en la carretera, el uso del uniforme no era opcional: se indicaba expresamente que debían acudir al trabajo uniformados, de modo que el personal fuera reconocible y visible para usuarios y autoridades.

Algunas referencias útiles sobre reglamento e indumentaria:

 

Jerarquía y distintivos en el uniforme

El caminero capataz se distinguía por un galón en la manga izquierda; en el reglamento de 1914 se especifica que este galón debía ser de color rojo, con el vértice hacia arriba. La diferencia de galones y, en su caso, de armamento, marcaba la posición de cada uno en la jerarquía: peón caminero, caminero capataz y mandos superiores (ingenieros, sobrestantes), aunque la base de la indumentaria era muy similar. En Gipuzkoa, donde también existían capataces y estructuras similares de conservación, esta misma lógica de galones y distintivos se aplicaba sobre el uniforme común.

Repositorio Diputación Foral de Gipuzkoa (documentos históricos sobre peones camineros y montepíos):

Uso de txapela roja en Gipuzkoa y Álava

En el contexto vasco, la txapela (boina) roja se utilizó de forma generalizada como elemento distintivo en diversos cuerpos y oficios, y las descripciones de la época recogen que en Gipuzkoa se empleaban boinas y txapelas como prenda habitual de trabajo, superpuestas a las normas generales de uniforme estatal.​

 

Aplicando esa realidad regional y la uniformidad del cuerpo:

En Gipuzkoa, igual que en Álava, los camineros usaban txapela o boina roja como prenda de cabeza característica, especialmente en el servicio cotidiano y en contextos locales, sin dejar de estar integrados en el esquema general del uniforme estatal (pantalón caqui, guerrera con vivos rojos, correajes, chapa de guarda jurado, etc.).

Esa txapela roja cumplía una doble función: por un lado, continuaba la tradición vasca de la boina como prenda de trabajo y, por otro, actuaba como distintivo visual de los camineros de las diputaciones vascas frente a otros trabajadores de carretera.

Uso de txapela roja en Gipuzkoa y Álava
Aplicando esa realidad regional y la uniformidad del cuerpo